Preguntas frecuentes durante el embarazo
EL EMBARAZO SEMANA A SEMANA
LAS MEJORES PROPUESTAS PARA TU BEBÉ

En esta sección podrás encontrar la información que necesitas para saber un poco más acerca del desarrollo del bebé y los distintos cambios físicos y emocionales que puede experimentar la madre durante cada una de las semanas de gestación. Elige la semana correspondiente para obtener toda la información relacionada con ese momento del embarazo.

 
Semana 1

El embarazo dura cuarenta semanas, y por cuestiones prácticas, su inicio se sitúa en el primer día de la última regla. Sería más lógico hacerlo en el día de la concepción, pero conocer esta fecha es muy complicado. Sin embargo, es mucho más probable que la mujer lleve un registro del ciclo menstrual, y sepa cuándo comenzó su último periodo, especialmente cuando está buscando un embarazo. Así que esta primera semana, en realidad, es la semana en la que la mujer tiene su última menstruación antes de concebir. Como a veces la mujer no sabe la fecha exacta, este dato se ajustará después con la primera ecografía, en función del tamaño del feto, y así se podrá calcular la Fecha Probable de Parto, que llegará 280 días después.

El interior de la mujer

Mes a mes, el útero de las mujeres en edad fértil se pone a punto para alojar un bebé. Cada mes, su membrana (endometrio) se desprende en forma de hemorragia, para reconstruirse durante las dos semanas siguientes, y esperar que llegue el óvulo fecundado. Si no se produce el embarazo, volverá de nuevo a desprenderse, y así cada veintiocho días, aproximadamente. Durante la menstruación es posible sentir molestias, que pueden variar su intensidad en cada mujer, la contracción de los vasos sanguíneos del útero puede llegar a ocasionar molestos dolores tipo calambre en algunas mujeres.

Cuando termina el sangrado, un óvulo comienza a madurar en uno de los folículos ováricos, unas bolsas llenas de líquido en las que se alojan los óvulos. Y será en la mitad del ciclo, hacia el día 14, cuando se libere, y se produzca así lo que se conoce como ovulación.

Semana 1
Destacado Semana

Consejo Práctico

Pregúntale a tu médico si debes tomar un suplemento de ácido fólico mientras tratas de quedarte embarazada.

Toma Nota La mujer que desea tener un hijo debería comenzar a cuidarse mucho antes de que el test le confirme que está embarazada. Los especialistas recomiendan que tanto la futura madre como el futuro padre comiencen a cuidarse física, mental y emocionalmente tres meses antes de comenzar a buscar el embarazo. Cada vez hay más evidencias científicas de la importancia que la salud y el estilo de vida del padre también tienen en el feto.

1. Para prevenir malformaciones en el tubo neural del bebé (espina bífica y anencefalia) es vital tomar ácido fólico. Se recomienda comenzar a tomarlo tres meses antes de empezar a buscar el embarazo, y seguir tomándolo durante el primer trimestre una vez que la gestación se ha confirmado. El ácido fólico o folato es una vitamina del grupo B, la B9, que se encuentra de forma natural en las verduras de hojas verdes, como las espinacas, la lechuga, las acelgas o el brécol. Durante la gestación se necesita mayor cantidad de la que podemos ingerir a través de la dieta.
2. Cuidar la alimentación es muy importante para asegurarse de que el embarazo, el parto y la crianza del hijo por nacer irá bien. En esta época, más que nunca, hay que elegir con esmero cada bocado que se toma, importa sobre todo que sea nutritivo y que no aporte calorías vacías (muchas grasas y azúcares y pocos nutrientes). El bebé recibe su alimentación a través de la sangre de su madre. La dieta de la mujer embarazada debe ser lo más sana posible, y en ella deben tener un papel protagonista las verduras y hortalizas, y la fruta fresca. Sobre todo, es prioritario que la mujer sea consciente de lo que come, y elija lo mejor para ella y su hijo. Se recomienda hacer cinco comidas al día, y que los tentempiés sean sanos.
3. Algunos alimentos están prohibidos durante el embarazo, por el riesgo de que contagien a la madre enfermedades muy graves para el feto. Se trata de la carne cruda o poco hecha, los embutidos, los quesos tiernos y las ensaladas que no estén perfectamente lavadas, por el riesgo de que contagien la toxoplasmosis o la listeriosis.
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