EN CASA
Dormir nutre a los bebés casi tanto como el alimento físico. Durante las horas de sueño, el organismo segrega la hormona de crecimiento, imprescindible para seguir ganando tallas. Los primeros dos meses, el bebé dormirá una media de 16 horas diarias. Cifra que irá variando hasta los seis meses, cuando la media de sueño es de entre 11 y 14 horas diarias. Parece claro que el pequeño dedica mucho tiempo a dormir como para no esmerarse en que lo haga en las mejores condiciones.
Durante sus primeros meses de vida, el bebé puede dormir y descansar en un capazo o en una minicuna. Es la mejor forma de tener al bebé cerca, ya que son muy fáciles de transportar de un sitio a otro de la casa, sin problemas de espacio. Además su tamaño y estructura resultan más cómodos para el bebé.
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CARACTERÍSTICAS GENERALES
Las principales características que debe reunir una cuna para ser segura, cómoda y práctica, son:
Las medidas
En cuanto a las medidas de la cuna, normalmente suelen ser de 120 cm de largo por 60 cm de ancho, aunque también las podemos encontrar de 140 cm de largo por 70 cm de ancho (por encargo). Se recomienda que el espacio donde el niño duerma sea, al menos, 20 cm más largo que su longitud
Por seguridad la altura de los lados debe ser, al menos, de 60 cm, calculados desde cualquier punto susceptible de ser utilizado por el bebé para ponerse en pié. Y la distancia de separación entre los barrotes ha de estar comprendida entre los 4,5 y 6,5 cm.
Hay cunas que disponen de barandillas móviles que permiten coger al bebé más fácilmente. En este caso, es importante que lleven un doble seguro de cierre con dispositivo de bloqueo.
El somier
El somier ha ser rígido e indeformable. Algunas cunitas disponen de un somier regulable a distintas alturas del suelo, para adaptar la cuna a la edad del bebé. Puede estar compuesto de tela metálica (ha de ser de buena calidad pues con el tiempo tiende a encorvarse); láminas de madera (no se deforma) o de tabla de madera (suficientemente gruesa para sostener el peso del niño).
El colchón
Tiene que ser confortable, no demasiado blando ni ceder al peso del cuerpo (se debe adaptar a las curvas del cuerpo pero sin acentuarlas). Dependiendo del material, puede ser de muelles (se mantiene bien si es de buena calidad); de fibra sintética (expresamente estudiado para este uso) o de fibra natural (lana, algodón o espuma látex).
El grosor del colchón depende de la edad del niño: De 3 a 4 cm para un recién nacido, y de 6 cm, como mínimo, para un niño de dos o tres años.
Todas las cunas están realizadas en materiales atóxicos. Algunos modelos disponen de ruedas para facilitar su desplazamiento. Los requisitos de seguridad de las cunas se rigen por la normativa europea UNE EN 716:96.
Ropa de cama
La ropa de cama también hay que elegirla con cuidado, optando por aquella realizada con materiales naturales, como el algodón y el lino, que van a dar menos problemas de irritación o alergias ocasionará a la piel del bebé.
TIPOS DE CUNA
El capazo
Su uso se recomienda desde el nacimiento hasta que el bebé pesa 9 Kg (seis meses de edad, aproximadamente). Su tamaño es algo más reducido que la minicuna. Está provisto de asas para facilitar su transporte. La mayoría de los capazos presentan capota abatible, para mayor comodidad del bebé.
La minicuna
Dispone de ruedas para facilitar su transporte. Algunos modelos suelen ser plegables, lo que permite guardarlas ocupando poco espacio y transportarlas en el automóvil sin problemas. Se suele utilizar hasta que el niño puede sentarse, arrodillarse o levantarse solo (seis u ocho meses), momento en el que debe pasar a la cuna.
La cuna
Las cunas se pueden utilizar desde el nacimiento del bebé y hasta los 2 o 3 años de edad, aunque durante los primeros meses es aconsejable adaptar la cuna a las pequeñas dimensiones del bebé, mediante un reductor.











