¿ En qué consiste la inseminación ?
En el procedimiento de inseminación artificial se colocan artificialmente espermatozoides en el cuello del útero o el útero de la mujer. El objetivo de este tratamiento es acortar la distancia que separa al óvulo y el espermatozoide para facilitar el encuentro entre ambos.

En pocas palabras la inseminación artificial consiste en introducir semen en la vagina o en el interior del útero en el momento de la ovulación.
Proceso de inseminación artificial

Unas semanas antes se comienza con la administración de la hormona gonadotropina en inyección o en pastillas para provocar que los ovarios produzcan folículos (de donde saldrán los óvulos).

El ginecólogo controla el crecimiento de los folículos, mediante ecografías periódicas y, a veces, mediante análisis de sangre. Cuando alcanzan un tamaño de alrededor de 18 milímetros, la mujer tiene que inyectarse una nueva hormona (la gonadotropina coriónica o la luteinizante) que provoca la ovulación.

En 24 horas, el óvulo está preparado para su fecundación. Es entonces cuando se introduce el semen, que ha pasado un proceso previo en el laboratorio. Este procedimiento es sencillo y no doloroso (causa unas molestias leves parecidas a las de una citología vaginal). En algunos casos, el proceso de introducción de semen se repite a las 48 horas.