Ya permanece sentado.

En torno a los siete meses, el bebé puede sentarse por sus propios medios. El bebé logra sentarse cuando sus músculos están preparados y lo suficientemente maduros para adoptar esta posición vertical. Algunos lo harán en el sexto mes y otros en el octavo, como siempre, es importante respetar el ritmo individual de cada bebé. Y si se sospecha que puede haber algún problema, o los padres se sienten preocupados por el desarrollo del bebé, deberían consultar con un pediatra para confirmar que todo va bien.

Ahora que puede permanecer sentado, el bebé disfruta observando objetos que están más alejados, aunque todavía no se puede desplazar hacia ellos. Le encanta observar lo que ocurre a su alrededor, y cada vez es más consciente de su entorno.

El bebé forma parte de una familia y durante la primera infancia aprende cuál es su lugar en ella. Al bebé y luego al niño, le gusta estar junto a adultos activos, con sus propios intereses, que le permiten vivir de acuerdo a la etapa en la que está y le sirven de guía.