Dormir y comer a demanda

El desarrollo global del bebé está marcado por su psicomotricidad. Tener la posibilidad de moverse libremente es fundamental para su salud física, mental y emocional. Se recomienda que el bebé pase ratos tumbado boca arriba, en una mantita en el suelo, con ropa amplia y cómoda para que pueda flexionar bien sus extremidades. El bebé se expresa a través del movimiento, y el adulto debería acompañarle sin intervenir ni cambiarle de postura.

El bebé mantiene dos movimientos reflejos, que realiza de forma involuntaria: el del Moro, lo hace cuando se sobresalta o asusta, y le lleva como a querer agarrarse para no caerse. Y el de prensión, basta con rozarle la palma de la mano para que cierre el puño.