A los cuatro meses el bebé ya conoce de sobra a los adultos que le cuidan, y disfruta observando lo que ocurre a su alrededor.

Le encanta que le hablen, que jueguen con él y que le respondan cuando intenta comunicarse. Además de sonreír, es capaz de reírse a carcajadas. Reconoce su nombre cuando lo escucha y si le llaman, vuelve la cabeza.

La madre vuelve al trabajo

Muchos bebés con cuatro meses pasan al cuidado de una persona diferente a su madre, que se reincorpora a su trabajo después de las dieciséis semanas de baja maternal.

Para las madres puede llegar a ser muy duro tener que dejar a su pequeño bebé en manos ajenas. Conviene planificar este momento con tiempo y pensar bien todas las alternativas de que se disponen. Si se tiene previsto volver al trabajo tras la baja maternal, se puede empezar ya durante el embarazo a valorar dónde y con quién se dejará al bebé. ¿Qué alternativas hay?

  • Que sea el padre quien se encargue del bebé cuando la madre trabaje, bien porque sus horarios son compatibles, bien porque está en el paro, bien porque ha solicitado una excedencia.

  • Que sean los abuelos, maternos o paternos, los que cuiden del bebé. O bien un familiar cercano, como una tía.

  • Una cuidadora en casa: habrá que hacer una búsqueda activa para conseguir a la candidata ideal. Además de las referencias de otras familias, habrá que hablar mucho para unificar criterios.

  • Una escuela infantil: pueden ser públicas o privadas. Suelen tener lista de espera, a veces hay que solicitar plaza con mucho tiempo de antelación, incluso antes de que nazca el bebé. Durante el primer año, el número máximo de niños es de ocho por educador.

  • Una madre de día: son maestras infantiles con amplia formación y experiencia, que cuidan al bebé en un entorno hogareño, normalmente en su propia casa. Tienen un máximo de tres bebés.

Todas las opciones tienen sus ventajas y sus inconvenientes. La madre y el padre deberán valorarlos, también en función de su situación económica, y elegir la que les haga sentirse mejor.

Desde el punto de vista del bebé, lo ideal es recibir atención personalizada y un sustituto o sustituta de la madre con el que poder establecer un vínculo afectivo. La madre trabajadora puede informarse sobre las opciones que tiene para estar más tiempo junto a su hijo (juntar las horas de lactancia, excedencia, reducción de jornada...).