El pequeño torbellino está calmándose, y dejando paso al niño mayor, más tranquilo, más reflexivo, con muchas ganas de aprender y descubrir cosas nuevas. Le fascinan las sorpresas, lo nuevo, que aparezca la magia a su alrededor. Su capacidad de comunicación va en aumento, ahora se puede charlar con él mucho más, aunque todavía con un lenguaje sencillo, y de una forma directa y sincera, desde el corazón, los dobles sentidos o las ironías le pueden confundir y hacer daño.

Habilidades físicas

El niño de cinco años tiene un gran dominio de su cuerpo. Se muestra ágil y disfruta de sus habilidades físicas. Salta, trepa, corre, maneja bien el lado izquierdo y el derecho, se pone de puntillas, tiene mucho equilibrio... Manipula los objetos sin dificultad, coge bien los lápices, puede que esté empezando a escribir algunas letras, quizá su nombre... realiza trabajo manuales más complejos y minuciosos, su destreza como dibujante sigue mejorando, es capaz de representar cada vez más objetos, personas, animales, escenas, situaciones... que describen sus vivencias, su mundo interior, sus relaciones con los demás.